Trinidad en la nueva normalidad: sin perder el aliento

Los turistas comienzan a inundar calles de Trinidad. Foto: Osmani Medina.
Los turistas comienzan a inundar calles de Trinidad. Foto: Osmani Medina.

Con la apertura al turismo, la ciudad de Trinidad vuelve a ser anfitriona de visitantes nacionales y foráneos. La vida regresa poco a poco a sus calles, a las instituciones recreativas y culturales, a los hostales y paladares que lograron resistir la ausencia de clientes y de ingresos a causa de la emergencia sanitaria provocada por la COVID-19

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Escuela Pepito Tey en pleno desarrollo del curso escolar. Foto: Educación Municipal Trinidad.
Escuela Pepito Tey en pleno desarrollo del curso escolar. Foto: Educación Municipal Trinidad.

Por: Ana Martha Panadés Rodríguez

Después de varios meses de contagios, estadísticas desfavorables y pérdidas irreparables, Cuba transita hacia la nueva normalidad; la economía del país lo necesita y la familiar también. Este proceso de despegue transcurre en un escenario epidemiológico mucho más favorable; y en ello incide la campaña de vacunación masiva con varios esquemas de inmunización y un único propósito: proteger la vida.

Los días más adversos de la pandemia han quedado atrás y ahora la tasa de incidencia en el municipio mantiene una tendencia al descenso, sobre los 100 por 100 000 habitantes; pero el virus SARS-CoV-2 no ha desaparecido, aunque los casos confirmados no dibujen la alarma en las estadísticas, ni signifiquen un agobio para el sistema de Salud Pública en este territorio.

Mas, la doctora Yanisleidy Turiño Lema, directora del Centro Municipal de Higiene y Epidemiología insiste en que tales indicadores sanitarios –con una marcada mejoría- no pueden conducir a excesos de confianza y mucho menos al incumplimiento de algunas medidas que se implementaron para quedarse, como el uso del nasobuco, el lavado y desinfección de las manos y el distanciamiento físico.

Círculo infantil Guerrilleritos del Escambray. Foto Educación Municipal Trinidad.
Círculo infantil Guerrilleritos del Escambray. Foto Educación Municipal Trinidad.

Valen entonces la alerta y los cuidados porque Trinidad sigue diagnosticando pacientes –aunque en mucho menos cuantía-; la mayoría asintomáticos y contactos de casos confirmados. También porque los primeros turistas ya se hospedan en instalaciones hoteleras y casas de renta, los cuales proceden de países con la circulación de varias cepas del virus. Se imponen la responsabilidad y la vigilancia con lupa a los viajeros.

Trinidad ante la nueva normalidad. Foto Osmani Medina.
Trinidad ante la nueva normalidad. Foto Osmani Medina.

Para ello se establecen nuevas estrategias en la Atención Primaria que debe reforzar el control en la comunidad, sobre todo en las viviendas y zonas con mayor afluencia de vacacionistas, donde continuarán los estudios poblaciones a través de la realización de test Suma y otras pruebas diagnósticas. Tal procedimiento exige despojarse de informalidades y falta de exigencia.

La reapertura de las actividades económicas y sociales en Trinidad de Cuba requiere un monitoreo constante en aras de ajustar las “dosis” de control y responsabilidad individual, familiar e institucional. Por ello llamo la atención de lo que sucede, por ejemplo, en el Ocio Club, uno de los centros que abrió sus puertas para propiciar el disfrute de niños y niñas. Pero, ¿Por qué mantener el local cerrado y climatizado, cuando la opción más saludable sería abrir las ventanas y ventilar los espacios?

Si bien los expertos aseguran un comportamiento endémico del nuevo coronavirus y períodos de mayor transmisión, caminemos seguros hacia la nueva normalidad; sin retrocesos forzados ni temores de avanzar solo unos pasos y nuevamente perder el aliento.