
Un acercamiento a momentos relevantes de la historia, las costumbres y las tradiciones de la Tercera Villa de Cuba, ahora al alcance de los lectores de toda Cuba, fue presentada en Trinidad
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Presentarán este lunes en Trinidad, novela Los caminos del viento, del escritor Julio M. Llanes Los caminos del viento, de Julio M. Llanes, novela sobre Trinidad y su patrimonio
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Por: José Rafael Gómez Reguera
Llegar a la historia, traerla de vuelta hasta nosotros, y hacerla real, alejada de estereotipos acuñados años tras años, deviene tarea de muchos, pero sobre todo de los escritores que, como en el caso que nos ocupa, Julio M. Llanes, sabe escudriñar, investigar, imaginar y traernos hasta nuestros días, momentos de esplendor de la Tercera Villa de Cuba, a través de su novela Los caminos del viento.

Premio Alejo Carpentier 2020, la novela llega de la mano de su autor que le dio vida a sus personajes, y ningún otro lugar para la primera presentación que el elegante Palacio Cantero, actual Museo Municipal de Historia de Trinidad, en esas primeras décadas del siglo XIX en que se ambienta la obra, residencia de Don Justo Germán Cantero, un gran mecenas no solo de la cultura, sino también de todo el quehacer económico de la hoy llamada Ciudad Museo del Caribe. Luego vendría un segundo encuentro con lectores y admiradores en la Casa Malibrán, sede del Centro de Documentación del Patrimonio, de la Oficina del Conservador de Trinidad y el Valle de los Ingenios.
Con su natural desenfado, Julio M. Llanes supo acercarse al auditorio y provocarlos a intervenir, sabedor como es de que aquí cada piedra, cada calle, cada esquina, tiene su historia. Y los trinitarios son celosos guardianes de ella, capaces de transmitirla de generación en generación, y reconocer a quienes, agradecidos con ese ambiente mágico, la llevan a las letras, a los libros, la hacen trascender más allá de las fronteras citadinas.

Así, luego de su esperada introducción, se sucedieron algunas intervenciones de quienes acudieron en busca de la magia de la historia hecha novela, cuando esas letras ponen a caminar y hablar a los personajes que pueblan esta belleza de ciudad, consiguen transmitirnos calma o añoranza, o aunque sabemos el final, queremos que no termine ese hojear página tras página.
Los caminos del viento es una pieza necesaria. Tal como se dice en una de sus solapas, “Desde una perspectiva coral, Julio M. Llanes narra historias distantes en el tiempo, partes de una sola y compleja y polémica y extendida anécdota: de dónde llega nuestra nación, qué caminos eligió para hollar y dejar marcados, qué abarca, qué significa (…)

“La historia y sus personajes son aquí expresados a la vez con sobriedad y desenfado: abundan los tonos de gris que eluden estereotipos. Y cada atisbo de una verdad plausible es tan solo un peldaño en el placentero y largo ascenso de una novela tan intensa como exquisita”.
No hay mucho más que agregar. Solo invitar a sumergirse en Los caminos del viento, dejar que la brisa marina, o los aires de nuestras montañas, nos enamoren desde las páginas de esta novela nuestra, más que de Julio, y que llega a la Trinidad del siglo 21 para aportarnos deleite. Ese es parte de nuestro pasado. De ahí venimos. Seguiremos bregando en pos de una Trinidad que se mantiene enhiesta y orgullosa pero que depende de cada uno de nosotros. Ya Julio M. Llanes puso su grano de arena. Como lo han hecho, recientemente, otros artistas. Vendrán otras sorpresas. Lo puedo otear.